domingo, 4 de enero de 2015

POEMAS OLVIDADOS: La Risa (Junio, 1978)




LA RISA (Junio, 1978)


Algún día
Cuando las paredes te estén gritando
Y te sientas preso
En un aire quieto de cristal.
Cuando no consigas hablar
Y te salgan por la boca
Gusanos y gusanos,
Y toneladas de gusanos.
Cuando te mires al espejo
Y sólo veas dos huevos duros.
Cuando oigas un sibilino murmullo
Y alguien se felicite a tu espalda:
«¡Ya te atrapamos, bastardo!»

Entonces —escucha—  junta un poco
De tierra antigua y de yerba fresca.
Del fondo del hogar, remueve las cenizas.
Recupera la brasa dormida del hombre.
Sopla sobre ella con suave brisa ligera.
Resucita el fuego de la vida.
Enciende bajo tus cejas
Dos hermosos laberintos de estrellas.
Desata al perro alegre de la lengua.
Levanta las compuertas de tu mente
Hasta que se inunden
Las paredes y las cosas
Con la luz vertiginosa que liberas.

Salta a la calle
y rompe el extático aire de cristal.
Mira correr las razones
Como ratoncitos asustados
De tus pies de gigante.
Mata al Tiempo con un gesto fulmíneo
—Caen al suelo los relojes
Boqueando minutos —
Es tu momento…

Galopa por las edades.
¡Arquero de la luz,
Dispara las ideas como flechas!
¡Visita las ciudades más remotas!
¡Libera a los hombres
De su angustia anaranjada!
¡Remonta ríos de genealogía
Hasta ser esa mínima proteína
En un mar incandescente
Que se pregunta si es que está viva!

Tu cuerpo crece y se transforma:
Los brazos, serpientes frías y misteriosas
Desovando planetas;
La boca, fragua ensordecedora
Que bate el cobre de las palabras
Y las espadas del insulto
Y las ordenes de acero
Que ordenan todas las cosas.

Clava la potente lanza en la tierra,
Fecunda su entraña estremecida,
Un río de semen en el que pululan
Millones y millones de seres enfebrecidos.
Navega azotado por olas de cólera,
Vendavales de disgusto.
Naufraga en playas repugnantes...
Un ejército de enanos te rodea.
Envilecen tu cuerpo con pulidas medallas
Y oxidados méritos.
Te empujan hacia ese tremendo troquel social
Que abre sus fauces, carniceras y horrorosas,
Chorreantes de ideas sangrientamente asesinadas.

¡No! ¡Yérguete entonces!
¡Lanza tu ancestral rugido!
¡Bárrelos con tu zarpazo poderoso!
Y recupera la risa…
La risa olvidada por tanto tiempo.
La risa que desnuda al mundo

Y lo pone patas arriba.




Texto y fotos:  ©Miguel Guinea. Reservados todos los derechos
Para ver la serie, vaya a etiquetas y  clique en Poemas olvidados