miércoles, 26 de marzo de 2014

La virgen del escaparate



Llora sus lágrimas
Tras el cristal
La virgen del escaparate.
La mirada perdida
En su profundo dolor.
Las manos quebradas
Asiendo el aire.

Niña de quince años
De grácil y demudado
Rostro sevillano;
De perlados lagrimones
Y bordados de reina.
Me atrapa con su silencioso gesto
De angustia desamparada.

Por la estrecha calle
La gente pasa sin detenerse
Ante este desgarrado, impúdico, dolor.
Indiferentes, acostumbrados a la pasión exhibida.
Amsterdam-Sevilla.  Cada una a su modo.
En una extraña competencia de Red Ligth District


Con mujeres en los escaparates.