domingo, 1 de abril de 2012

Un Post Sin Título o Los Días Vacíos


 
Esta mañana de primavera sin sol, en los bares, los oficinistas desayunaban con sus sobres de café descafeinado.
Fui al supermercado y pasé sin detenerme por los estantes de la cerveza sin alcohol, las galletas sin gluten, el pan sin sal y la leche desnatada.
Al salir, pagué sin dinero con un trozo de plástico y una firma. En la puerta una yonqui sin dientes ofrecía sexo sin amor.
Me senté en la acera entre las cacas de perro que poblaban un mínimo parquecillo de árboles todavía desnudos, mirando sin ver el pasar indiferente de tanta gente sin corazón.