martes, 20 de diciembre de 2011

Don Quijote de la Crisis en... Cuentecito de Navidad




—La ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Gallardopanzón, donde se descubre una grandiosa hada, la gigantesca Aguiguarrona, a quien pienso suplicar que me dé fuerzas para encarcelar a los políticos corruptos y expropiar a los banqueros usureros y les haremos batalla, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer y a dárselo a la pobre gente de este reino que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra.

—¿Qué hada? —dijo Gallardopanzón.

—Aquella que allí ves —respondió su amo—, de gigantesca estatura y enjoyado vestido.

—Mire vuestra merced —respondió Gallardopanzón— que aquella que allí se parece no es hada, sino adorno de Navidad, y lo que en ella semejan vestidos galanos recubiertos de rubíes y esmeraldas son  en realidad las luces navideñas, que, colocadas por el centro de las ciudades nos mueven al consumo y a gastarnos los dineros...