sábado, 12 de noviembre de 2011

Duna

Femenil y curvado cuerpo
con dulces recovecos.
Vientre, axila, pubis sutil
tapizado de barrones.

Matemática del viento seco
Rebosante, eterna perdedora,
que creces y te rindes, gentil,
derramándote al otro lado.

Cóncava caminante sin pasado
que huyes del mar y al mar añoras,
Moldeada cuna de la luna
que se adormece en tus arenas

Déjame descansar en tu regazo,
Ovillarme entre tus piernas,
Sentir latir tu pecho,
Gastar en ti mis horas.

Abrázame con tu calor que el día encierra
Permite que me resguarde a tu socaire
Acéptame. Como tú, sólo soy de tierra.
Quiéreme. Como a ti, sólo me susurra el aire.