jueves, 29 de septiembre de 2011

San Miguel


Hace tantos años que me llamo Miguel
Y tan acostumbrado estoy a su sonido
Que de migueles ando transido.
Acudo sin trabajo cuando suena
Y es tan su sonido una condena
Que llevo pegada a mí, como la piel,
Que baste decir «Miguel» y me doblega
Atento a toda voz que me solicita.
Pero en esta fecha septiembre llega,
—Mientras madura la uva y el membrillo
Enamora de nuevo el veranillo
Y amable todo el mundo, ¡me felicita!