domingo, 11 de septiembre de 2011

Milady asesina

Ya hace más de dos meses de la última, infortunada, caída (o atentado) que tuve con Milady, la pija, mal hablada, asesina, bicicleta de carbono.
Mañana vuelvo al hospital para que me saquen, de nuevo, imágenes del coco como si fuesen rodajas de mortadela. Si son capaces de atrapar los pensamientos, los recuerdos, las emociones, entonces puede salir cualquier cosa; pero si sólo ven texturas, membranas, meninges y otros fluidos y substancias más o menos asquerosas... Supongo que dirán lo que mucha gente me viene diciendo desde hace tiempo, mucho tiempo: «Cabezota. Cabeza dura... como un adoquín» y eso que no saben que sigo montando.
Thick as a brick, duro como un ladrillo, vieja expresión inglesa para señalar a los que no damos mucho de sí por más que nos esforcemos; aunque prefiero pensar que, para mí, el sentido está más vinculado a mi capacidad de resistir los golpes de la vida sin cambiar de principios e ideales. Al menos, no mucho, no demasiado, no para peor (sea lo que sea ese “peor”).   La,  ahora tan de moda y famosa,  resiliencia.

No dejen de ver el video completo: se desmadra enseguida, antes de la mitad. Me encanta, me trae cantidad de recuerdos. Quizás sea un poco largo para las prisas con las que siempre andan ustedes (y perdón por señalar) ¡cosas del rock progresivo! je, je. Pero indudablemente... ¡una joya! ¡Qué lo disfruten!

Nos vamos, nos vemos.