domingo, 28 de agosto de 2011

Nievan plumas...


Nievan plumas

Mientras tanto, 

El recuerdo se arrastra

Sale de los rincones

Está oculto en la botella

Y me besa en los labios

Cuando le doy

—A morro—

Un buen trago desesperado.

El reloj

—Tac, tac—

No para.

A la noche (¿o es a mí?)

Se le han revuelto las tripas.

No sé.

Oh  beibi, beibi

¿Dónde estás?

¡Clávame tus estacas de sueño

Antes de que nos deshaga

La luz de la mañana!

jueves, 25 de agosto de 2011

That old feeling y el onanismo.

Creo que decía Onán que hay cosas que no hay más remedio que hacérselas uno mismo. De ahí viene onanismo, posiblemente  por corrupción de la frase “uno mismo”. No se lo crean. Es broma.

 ¿Qué no saben quién era Onán? Si hombre, si. El pajillero ese que sale en la Biblia.  Bueno en realidad todo es un error y aberrante mezcla de conceptos judeo cristianos. Lo que de verdad hacía Onán era eyacular en el suelo en vez de en el interior de su cuñada porque no quería tener descendencia con ella por unos problemillas de herencia y esas cosas. Pero lo de no aprovechar la semilla para engendrar nuevos contribuyentes  que paguen al estado y vayan a sus guerras, está tan mal visto por estas culturas del Libro que al final Dios mató a Onán por hacerse el listillo. Total, que onanismo es el nombre fino que se quedó para nombrar la masturbación y a Onan se le recuerda -y censura-  por derramar su semilla  sin entrar en más detalles de si lo hacía por sí mismo o ayudándose de su cuñada, o  si era por motivos morales o intereses crematísticos (y con esta última palabra, tan rara, me estoy refiriendo al dinero, no sean malos). Por cierto que la escritora Dorothy Parker, norteamericana de origen judío, tuvo la guasa de llamar así, Onán, a su loro porque también tiraba las semillas por el suelo.

Bueno, a lo que iba, que es que me enrollo con cualquier cosa. El caso es que he buscado en youtube  esta canción (That old feeling ) para incluirla en alguno de mis post y que me gusta mucho cantada por mi querido Satchmo con esa voz rasposa y dulce a la vez que sólo es posible tener si has pasado buena parte de la infancia en un reformatorio para niños negros abandonados. Estaba dispuesto a subirla yo mismo si es que hacía falta pero al final encontré esta versión. Le acompaña magistralmente al piano Oscar Peterson. 

Espero que la disfruten. Solos o acompañados.











Yo estaba ciego... (II)













Yo estaba ciego, y Amor veía.

Yo volaba, y Amor arrastraba

Por el suelo su mezquina mercancía.

Yo era libre: «¡por amor! ». Y lo gritaba,

E iba, desnudo, franco y cautivo
Y Amor, vestido, callado y esquivo,
Con ruindad, mis señales ignoraba.

Aun así, no prendió en mí el recelo
Sin notar la ausencia de cariño
De ese ignaro, ingrato reyezuelo.
Amor semejaba un viejo, yo, a un niño.
Y así, sin más, se cambiaron las tornas;
Hoy, tú, con mis penas ya te adornas
Donde yo, lamento, sufro y duelo.


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Escúchelo recitado por el autor --->




miércoles, 24 de agosto de 2011

Yo estaba ciego...


Yo estaba ciego, y  Amor veía.
Yo volaba, y Amor arrastraba
Por el suelo su mezquina mercancía.

Yo era libre: «¡por amor! ». Y lo gritaba,
E iba, desnudo, franco y cautivo
Y Amor, vestido, callado y esquivo.
Aun así, de nada recelaba;
Ni al palpar la ausencia de cariño,
Ni de ver la desprovista aljaba.
Amor semejaba un viejo, yo, a un niño.
Y así, sin más, se cambiaron las tornas;
Hoy, tú, con mis penas ya te adornas
Donde ayer —orgulloso— yo triunfaba.

lunes, 22 de agosto de 2011

La ruptura


Acerbas sonaban las palabras mías
Y tú vertías lágrimas a raudales.
Vivimos todo un tiempo de puñales,
Un festín de escorpiones y de arpías.
Seguían siendo tus labios los corales
—Aquellos de escondidas ambrosías—
Con los que yo soñaba cada mañana.
Y aunque veía en tu mirada una ventana
Esperanzada que escondía tanto ruego
No hice caso. Mis ojos eran de fuego
Y mis párpados al cerrarse, celosías.






Escúchelo recitado aquí---> 



martes, 9 de agosto de 2011

Romances de ciego (y mudo). II.- Las mujeres (texto y video)






Del País los ciudadanos
Escuchen con atención
Que hoy vengo a hablarles
Del amor y la pasión.

Lo más importante del mundo
Según mi consideración
Es el amor y las mujeres
O las mujeres y el amor.

Que no sabría quién primero
Debe ocupar el lugar
Pues si las mujeres son buenas
Es más importante amar.

Por suerte o por desgracia
Soy doctor en esa ciencia
Pues los campos del amor
He labrado con paciencia.

Quizás por ser también ciego
Amor de mí se compadeció
Y tan generoso me dio
Del amor tanta experiencia

Que he gozado con mujeres
De todo tipo y tamaño,
Desde la flaca garbosa
Hasta la que tenía buen año.

Las altas y las bajitas,
Pelirrojas y morenas,
Todas sirven como cenas,
Todas las hambres quitan.

Pues mi tremendo apetito
Me ha llevado a degustar
Cualquier bocado que estuviera
En el plato o… ¡por cazar!

Y así me pasaba con creces
—Bien en casa, ya en la fonda—
Que siempre adelgazaba
Aunque comiera dos veces.

Ya les paso a relatar
—Tengan un poco de paciencia—
Como a pesar de mi denuedo
Hice de toro en el ruedo
Ya por cuernos o querencia
(o por atender a sus ruegos.)

Tuve una que era gallina
Y no porque puta fuera
Sino que...¡no dan las cinco...
Y ya por todo cacarea!

Mujer que así se despierta
Con tanta gana de hablar
No se calla sino muerta
y la tuve que enterrar.

No teman que no fue crimen
Sino que abandoné mi predio
Y aunque me fui en barco
Puse tierra de por medio.

Con la experiencia ingrata,
Arribé a la dulce Cuba
Y encontré, medio desnuda,
A Tomasa, "La Mulata".

Más que un Toma era un dar.
Tan dadivosa en el amor
Que motejáranla mejor
"Generosa, en el pajar"

O "Davidoff", como el puro
(Davidova, en femenino)
Que lo ponía siempre duro
Con la ocasión de fumar.

Diez años pase a la cubana
Y no fue, de mujeres, lo peor
Que aunque se me pasó el arroz
Me mantenía escurrido y seco
Cual si fuese un albornoz.

A todas horas arroz comía
Ya no buscaba nada fuera,
— ¡si con lo de casa no podía!—
y resultaba inaudito
ir con el plátano frito
Y los huevos por bandera.

Total que del calor harto
Y antes que sufrir un infarto
Volví a casa y, a la primera,
…¡me casé con friolera!


Estreñidas de pies fríos
Esas son ya otro cantar
Que a cientos las encuentras
Sin tenerlas que buscar

Ya tan a gusto y en la cama
Se te vendrá a arrimar
Y si echas un casquete
Será un casquete polar.

Como témpanos de hielo
Los pies depositará
En tus partes, las más tiernas,
Las que vas a necesitar,

Que con el frío retrocediendo,
—Al contrario que un glaciar—
Ya se irán disminuyendo
Siendo inútiles al menguar.

Y aunque Dios nos dio la lengua
Que no la tengas que usar
Con mujer tan estreñida
Y con tanto que ha lavar.

Que no la alabaría tanto
Ni tan siquiera un juglar
Aunque fuera Reina Católica
Con los bajos por granar.

Y no porque aun sea virgen
O venga Granada a conquistar
Sino por ese culo tan fiero
almorranado y granero.

Que su culo es un granero
pleno de granos a reventar
y alacena de las cenas
sin que sepan ¡pobrecillas!
en chorizos o morcillas
la salida encontrar.

A las puertas de su baño
Vi toda la vida pasar.
Esperé más de cien años
De febrero a Navidad

Que ni siquiera los Reyes
Que a Jesús van a adorar
A pesar de ser tan Magos
La pudieron hacer cagar.


Me fui con otra, "La Josefina"
Y era tan de buena reputación
Que más que puta era reputa
Y yo más que cabra, cabrón.

Era mujer de jaqueca fina
Y de familia con gran blasón
Pero a la menor ocasión
Abusaba de ese don
(yo diría que con-dón)
Con el hombre del reparto
Y para mí me dejaba
solamente la aspirina
Así que... ¡ya estaba harto
De la fina Josefina!

Y un día que la jaqueca
(Se ve que bebió algún brebaje)
Quiso darle un descanso
Y vino a buscarme sin traje
(Ni siquiera en camisón)
Me canse de ser tan manso
Y, tirando un buen derrote,
Para tapar sus vergüenzas,
No con capa ni con capote,
Le aticé un buen capón
Con la punta del cipote

¡No vean como cambió!
Se ve que se aficionó
Y que le iba la marcha
Y me pedía a menudo
Que le diera con la plancha.

A pesar de ser tan fina...
¡Hay que ver qué rara era!
¿Pues no va un día y me dice
Que «Siendo ella mi "esposa"
Mi obligación primera
Era "esposarla" en la cama
Desnuda junto a la cabecera
Y que le diera mil azotes,
Que me meara en su boca
Y en su nariz me peyera...»?

No me gustan cosas raras
Así que de allí salí corriendo
Y ahora me encuentro más solo
Que la flauta de Bartolo.

Que, no sé si por desengaño
O si tendrá que ver la edad,
La toco de higos a brevas
Y siempre por casualidad.
















miércoles, 3 de agosto de 2011

Todo a la vez (perfectamente intercambiable).

Gozo indolente. Indiferente.  Alegremente tierno, tristemente sabio.
Bailamos en dos existencias paralelas (perfectamente intercambiables).
En una: Felices, eternos, iniciando proyectos de largo plazo. Enamorados.
En otra: Resistiendo a la muerte en hospitales y camillas, luchando por cada minuto que respiramos. Exangües.
¡Qué no pare nunca esa música!
¡Cuando suenen los aplausos de los que nos miran,
Escondidos en la sombra,
Desapareceremos!


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