domingo, 31 de julio de 2011

Romances de ciego (y mudo). I.- La política


De política ya ni hablo
Que si fuera por hablar
Echando pestes me estaría
Del principio hasta el final.
Digo pestes porque huele
—Y siempre lo hace fatal—
A podrido el Parlamento…
Ayuntamiento… Comunidad…
No se salva, aquí, ninguno;
Aunque si fueran a naufragar
De tanto chupar del bote
Tienen barco en que flotar.
Conchabados con los ricos
Izquierdas, derechas…¡da igual!
Cuidan de nuestra libertad
Celosos, y nos llevan a votar
Para elegir cada cuatro años
Otros perros de pastorear.
Mientras tanto con impuestos
Cárcel, jueces, policías y un par
Tranquilamente nos van trasquilando
Y desnudos que nos dejaran
Vestidos de nada y pena
Cubiertos de deuda sin pan
Servidores y servilletas
Para una mesa más vacía
y desierta que un solar
Con más hambres que las que tuvo,
Del ciego, famélico, el can