domingo, 26 de junio de 2011

La noche


Se extiende la noche como mantequilla en una tostada caliente. Las buenas gentes atrancan las puertas de sus casas para protegerse de los peligros que acechan y se ponen a salvo ante sus televisores para ahuyentar el miedo. Relampaguean las pantallas en los salones con las luces apagadas. A través de las ventanas se oyen, -en volumen exagerado- las risas, los gritos, la música de los programas de entretenimiento. 

Todo eso es ajeno, no está ahí; no sucede en este momento.

Sin embargo para ellos ha dejado de existir el mundo real. Lo hacen desaparecer tras una cortina de luz y ruido. 

Aunque no quieran verlo, algo en la  noche late. Desde sus rincones más oscuros se ha puesto en movimiento…