jueves, 16 de junio de 2011

De repente, me golpeas


I was lying in my bed last night staring
At a ceiling full of stars
When it suddenly hit me




En cualquier esquina, en cualquier carpeta del ordenador, en cualquier mirada de reojo por la ventanilla del coche….ahí estas. Congelada en el tiempo. Viviendo otra vida en otra dimensión. Inasequible. Extraña. Aun siendo la misma, la de siempre. Detenida en el tiempo, disecada por el formol de la ausencia, desatada en la forma del amor. Esperando a que me muera para desaparecer de mis tejidos, de mis neuronas, de mi maldito comprender que la vida no tiene sentido sin ti, que todo se ha parado en aquel tiempo que quemamos juntos; en aquellos besos que bebimos juntos a grandes tragos; en aquellos cuerpos precisos que se movían rigurosos como astros celestes disparados a su destino. Balazos de trayectoria milagrosa, imposible, vertiginosa, paralela, deliciosa, envidiable. Zumbando de amor. Ardiendo de amor. Sin escuchar a nadie. Con nuestros corazones de plomo hirviente, derretido, buscando una pared donde estrellarse hasta reventar de dolor.


Es todo tan extraño ahora…