domingo, 29 de mayo de 2011

Lola (Ad kalendas graecas )

Durante años fui a trabajar esporádicamente a una pequeña y bonita ciudad de la costa mediterránea.
Allí cultivé el amor de una chiquilla con palabras tiernas y melosas. Ninguno conocía nada del otro. Dejábamos al azar la responsabilidad de volver a juntarnos. Cuando nos despedíamos nunca sabíamos si nos íbamos a volver a ver. Pasaban los meses, los años y, de repente, un día, nos cruzábamos en la calle de nuevo.
Este poema tiene treinta años. A veces sueño que nos volvemos a encontrar y que ninguno de los dos ha cambiado. La encuentro a ella y me encuentro a mí.



Ahí va la Lola, flor del romero, boca que ríe, ojos que lloran.
¿A quién espera la niña, día tras día, hora tras hora?
Tiene el alma de brisas y se queda sola.
Un marinero de blanco le trae una piedra del Japón;
Jabón de olor (y una peineta de cristal)
El mercader portugués.
Un jesuita un misal de oro y nacarado.
Los chiquillos las primeras
Naranjas que han robado.
El jardinero aparta una flor
—La más pequeña entre todas—
Y dice: este botoncito para mi Lola.
¿Dónde va la Lola, flor del romero, boca que ríe, ojos que lloran?






martes, 24 de mayo de 2011

La Ecomuerte

No sé. Esto de la agricultura me tiene confundido. Los alimentos transgénicos parecen incorporar potenciales riesgos para la salud como podría ser el provocar alergias o resistencia a los antibióticos. Tenemos además los  fertilizantes inorgánicos que se consiguen a través de procesos químicos industriales y que parecen estar envenenando el planeta de forma acelerada. Añadamos los cultivos hidropónicos con las raices de las plantas en disoluciones iónicas que jamás llegarán a conocer lo que es la tierra (echar raices se convierte en una expresión obsoleta). Con los invernaderos conseguimos cambiar el clima, la estacionalidad, engañando a las plantas con las condiciones de humedad y de iluminación. Los pesticidas y herbicidas... ¿para qué les voy a contar? Si hasta los osos polares están contaminados hasta las cejas en su hábitat ártico imagíne  cómo estaremos usted o yo que no somos especie protegida y vivimos aquí al lado.

Realmente me da miedo morirme de un extraño cáncer o un raro envenenamiento.

Afortunadamente tenemos la agricultura ecológica para poder morirnos de una buena —la familiar, la tradicional, la de toda la vida— cagalera. Si puede pagar un poco más; si se lo puede permitir...no se prive: la escherichia coli le enviará "al otro barrio" de la forma más natural y respetuosa con el medio ambiente.



Vea:

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/05/24/internacional/1306223631.html

Primera muerte en Alemania por el brote de una bacteria intestinal fuera de control. El origen de la infección podría estar en los fertilizantes utilizados para el cultivo de hortalizas ecológicas, de los que hubiese llegado a formar parte heces de animales contaminados. Greenpeace advierte que la bacteria también puede propagarse con el viento, desde las heces hasta las frutas y verduras.

sábado, 21 de mayo de 2011

Arroz caldoso con alga wakame y verduritas

La wakame (undaria pinnatifida) que suelo utilizar es un alga atlántica silvestre de aguas profundas y finísimo sabor; de gran valor nutricional por sus proteínas de alta digestibilidad y con minerales esenciales y contenido en fibra. Combina excelentemente con el arroz y con las verduritas que se van quedando descolgadas por la nevera; ya sabes: algún pimiento, tomate, zanahoria, calabacín, cebolleta...Es un buen momento para pocharlas despacito en una cacerola con una cucharada de aceite. Después, echar el arroz y el wakame desmenuzado, dorar ligeramente quince segundos  y añadir el agua, templada o caliente,  y esperar a que se haga removiendo de vez en cuando. Suelo añadir una semillita de cayena para que pique un poco. Dejar reposar un minuto. Debe quedar caldoso.



Siempre tengo en casa y de vez en cuando me preparo un buen plato…bueno esto no es del todo exacto, supongo que le pasa a todo el mundo ¡Cocinar sólamente para uno es imposible!

Este es tu plato. Sobró.

No nos representan

Mientras,

ellos están en sus ridículos mítines, de compadreo y de espaldas al sentir popular




¿NO SE LES CAE LA CARA DE VERGUENZA?




jueves, 19 de mayo de 2011

El Cartulario (fragmento cap. 14)

"...Aun así, yo tenía escrúpulos de conciencia.
—¿Cuánto cree que duraría usted a la puerta de un campo de refugiados con ese reloj que lleva en la muñeca?
—¿Quiere decir que cuánto tardarían en robarme el reloj?
—No. Quiero decir que cuánto tardarían en matarle para robarle el reloj. No podemos aplicar los mismos baremos que tenemos aquí; los mismos criterios morales —y me preguntó: «¿Hasta qué punto está familiarizado con la historia de Ruanda?». Le contesté —exagerando un poco —que a duras penas sabía que estaba en África y que estaba llena de negros...."
El Cartulario, Miguel Guinea.

Recuerde: En este blog puede leer EL CARTULARIO,  un apasionante relato ¡No pierda la ocasión!

Para facilitar la lectura encontrará un enlace(en rojo)  al final de cada capítulo que le devolverá al índice.

lunes, 16 de mayo de 2011

Las torres









Las ven ¿verdad? Aunque esté rodeado por naturaleza en todo su esplendor —las encinas se doran al sol de esta tarde de primavera— esas torres trepan por el aire  buscándome.


Se apoderan del horizonte  para recordarme que el hombre sabe hacer esas cosas horribles de las que un día decidí huir y que se llaman ciudades . Una tarde, dando un paseo por los alrededores del pueblo,  las vi asomar en el horizonte y fueron creciendo, creciendo, como un grano malo o un cáncer, hasta quedarse  ahí. Parecían advertir: «Vamos a por ti, Miguel. Vamos a por ti»
Los americanos, que son muy prácticos en esto del lenguaje, llaman al panorama urbano skyline, es decir, la línea del cielo. Las ciudades se definen por la silueta que dejan al recortarse  en la línea del horizonte, pero estas torres son un sin sentido vertical surgiendo en el paisaje bucólico —monstruosas, aisladas— sin ninguna relación de escala o perspectiva con la urbe que las rodea. Son un atropello visual, unos robots gigantes de pesadilla interplanetaria, unos silos irracionales que, en vez de almacenar grano, guardan en sus tripas remedos de seres humanos. Unos espeluznantes  termiteros de acero y de cristal.
Siempre me han gustado los espacios abiertos y he odiado a los que se apoderan del horizonte y nos tapian la mirada. El hombre huye y se sienta frente al mar para poder mirar a lo lejos —aunque sea a nada— sin interferencias humanas. Es entonces cuando aparece la avioneta con el letrero colgando, la moto de agua metiendo ruido o el imbécil de la motora y el parapente ¡Qué frustrante esta vida artificial plena de estímulos consumistas!
Se podría decir (ustedes ya se lo imaginaban) que tuve una infancia mimada  —pobre, pero llena de cariño— haciendo siempre mi santa voluntad.  Eso sí, a veces tenía que arreglármelas con mis hermanitas mayores que inventaban mil fórmulas  para fastidiar al pequeño rey de la casa.  Una de las bromas que me parecía más difícil de rebatir era cuando agitaban sus manos a escasos centímetros de mis ojos a la vez que canturreaban: «el aire no es de nadie, el aire no es de nadie». Me parecía una verdad incuestionable. Así que cuando la emprendía a patadas con sus espinillas (mi estrategia defensiva más eficaz), esas veces no me sentía amparado por la justicia y la razón.
 Ahora estas torres parecen repetir, muchos años después, la misma burla  pero no sé a quién darle las patadas. Aunque quizás...

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viernes, 13 de mayo de 2011

Una carta sin certificar

La calle arenosa se calcina al sol del mediodía. El rio y los insectos ponen un rumor fuerte e insistente de fondo. Tan habitual que pasa desapercibido.
Juan sale a la luz desde la sombra profunda del galpón que hace las veces de almacén y cantina, cegado por el súbito resplandor y trastabillando por la borrachera.
María Consolación llega tarde. Otra vez tarde. Viene sofocada. Siente todavía aletear el pene de Gregorio entre los pliegues de su sexo. El semen ha comenzado a descender y lo nota, ya frío, empapando parte de las bragas y resbalando por el muslo derecho.
—¡Mala puta! Ahora te daré tu merecido.
La camioneta, de grandes ruedas, adaptada como todo-terreno y con vistosos carteles, ha parado junto al embarcadero donde ya esperan, varadas, como grandes cetáceos o tortugas amarillas, las lanchas neumáticas para el rafting. Los gringos bajan en un grupo gritón y multicolor como una bandada de guacamayos en la ribera del río o, mejor, como lechones sonrosados chillando detrás de la gran cerda que es el guía.
Dos perros sarnosos husmean en los montones de basura.
Helmut, pantalón corto, rubicunda calva incipiente quemada por el sol, camisa de safari de color caqui, lo quiere atrapar todo con la cámara que lleva sempiternamente colgada al cuello y con la que se podrían pagar más de un año de peonadas. En tres días ha disparado más de mil quinientas veces. Lo ha fotografiado todo: Los árboles, las casas, los animales, los atardeceres, las gentes, los miembros del grupo, los restaurantes, los albergues, los puestos callejeros, los autos destartalados, las pintadas electorales, los nidos de las oropéndolas, las cautas tarántulas reveladas en la oscuridad durante las caminatas nocturnas por el brillo metálico de sus ojos a la luz de una linterna…Se aparta un poco del grupo, ¡si pudiera fotografiar a esa mujer que camina bajo el sol con suave contoneo! Viene con una expresión indescifrable en su rostro: una extraña mezcla de satisfacción, desafío y miedo.
Suena el disparo: ¡Pam! Un ruido absurdo; seco; breve. Como una señal para dar la salida en una carrera de atletismo. Tan fuera de lugar está aquí, en medio de esta sinfonía monocorde, que es inmediatamente absorbido por el rumor eterno de la selva. Los perros levantan la cabeza un momento; sin muchas ganas;  sabiendo lo poco que lograrán ver con sus ojos casi ciegos, cubiertos de legañas.
A Helmut la bala le entra por el ojo derecho y le sale por la base del cráneo tras la oreja izquierda. No lleva su nombre. Aun así lo encuentra; le atraviesa y le hace caer muerto; fulminado; desparramando masa encefálica por la acera de madera.
Las balas son cartas que sólo saben ir en línea recta. Más vale no ponerse en su trayectoria en el momento de la entrega.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Buenos días, amor mío,


Si has venido hasta aquí, Amor Mío,
por casualidad o para leerme.
Si perseguiste una empecinada estrella
o te estrelló, del azar, la suerte...

Si has llegado hasta aquí,
tú, Amor Mío,
no te vayas de vacío.



Minutos musicales con el Profesor Guinea



viernes, 6 de mayo de 2011

Las cookies




Estoy convencido de que las cookies —sí, esas cositas que se almacenan en el ordenador dejando trazas de nuestra navegación por internet— saben más sobre mí de lo que yo mismo sé. Por  eso observo con atención ( a veces con preocupación) los anuncios que me sirven las páginas web que visito. A nadie se le escapa que la publicidad en internet es dinámica e intenta ajustarse a los gustos, preferencias y supuestas necesidades del internauta; para ello recopilan información de donde pueden (y pueden de muchos sitios) para servir la publicidad adecuada a la víctima compradora; en este caso, este menda lerenda y seguro servidor de ustedes que tiene el gusto de escribir esta nota.

Ya me desagradó cuando empezó a proponerme esos contactos seguros con esas tías tan ordinarias de pechos como balones de reglamento por tan redondos, turgentes e igualmente manufacturados.  Luego decidió que a lo mejor yo era un meapilas pacato y durante semanas se me estuvo apareciendo una individua de mediana edad con pinta de monja, sugiriendo que podía encontrar  la solución a mis problemas espirituales y carnales si me apuntaba a un determinado servicio de búsqueda de media naranja. Es verdad que últimamente afina un poco más y me sugiere unos “encuentros de altura” con unas bellas señoritas en un ambiente bastante lujoso. Les voy a hacer el mismo caso que a los anteriores, pero me agrada que, por fin, el monstruo de las galletas ha comprendido que yo soy un tío de gustos refinados y con un aceptable poder adquisitivo. Afortunadamente ya hemos superado aquel periodo en el que caí bajo sospecha de impotencia y se dedicaba a sermonearme "que no estaba todo perdido" y que "esas cosas tenían su remedio adecuado" ofreciéndome servicios que iban desde la discreta consulta con el sexólogo hasta el suministro, más o menos clandestino, de unas buenas dosis de viagra o cialis. En fin, lo que tiene claro, y ahí no hay forma de rebatirle, es que estoy más solo que la una.

Peor es la otra línea en la que se ha empecinado y que es la de llamarme viejales. Las ofertas de balnearios y viajes especiales para “seniors” son otra de sus grandes líneas de ataque. No se deja impresionar por mis gestas montañeras, mis deportivas salidas en bicicleta o mis viajes de mochilero por todo el mundo,  y se empecina en mandarme a descansar tomando el sol confortablemente instalado en una hamaca de la cubierta de un crucero o a gozar con unos baños de barro ideales para la artritis.

Al menos todavía se corta un poco, pero temo el día en que empiece con los bragueros ortopédicos y la pasta para fijar la dentadura postiza. Ese día apagaré el ordenador y ustedes no volverán a saber de mí. Mientras tanto, y hasta que llegue ese aciago momento, no dejen de visitar mi blog.

Les saluda cordialmente,

Miguel Guinea.

miércoles, 4 de mayo de 2011

La Tienda del Profesor Guinea


El Profesor Guinea nos dice:



Con CREALEATOR y PEDANTONE (*) cambiará su vida en pocos minutos



Yo antes era una persona apocada y de perfil bajo y mírenme ahora
Conviértase en el niño mimado de la blogosfera. Sea el centro de su núcleo social
Imprescindible en el mundo actual cada vez más preparado y competitivo

Un buen regalo para estas Navidades

Nuestro centro de I+D+i está trabajando dura y eficazmente para mejorar, aun si cabe, estos productos y sacar otros nuevos inventos revolucionarios al mercado.
Permanezcan atentos a :
La Tienda del Profesor Guinea S.A.

Para ampliar información de estos productos vea nuestros anexos.

1.- CREALEATOR
2.- PEDANTONE
Vea también nuestras:
3.- FUNDAS PARA AUTOMOVIL (del Profesor Guinea)


(*) CREALEATOR, CREALEATOR plus, PEDANTONE y PEDANTOFONE son marcas registradas de producciones MGB y La Tienda del Prof. Guinea. Rechace imitaciones.



1.- CREALEATOR  y ¡a triunfar por la web!



¿Problemas de creatividad? ¿Se le ha secado la mollera?

Producciones MGB tiene la solución. Compre

CREALEATOR. Nuestro generador aleatorio de poesías.

Usted no tiene más que introducir unas cuantas palabras, (un simple copio y pego) de cualquier documento u obra de otro autor y CREALEATOR fabricará de modo instantáneo para usted la más bella de las poesías. Inagotable. Sin problemas de derechos de autor o plagio.

CREALEATOR dispone de más de siete programas distintos de generación aleatoria para imprimir un estilo característico a su poema.

Amatorio, Social, Lírico, Surrealista, Épico, Clásico y Actual (incorpora subprogramas de cheli, dialectal y latino)

Puede además adquirir actualizaciones a su potente software que salen a la venta cada año (*)

(*) . – última actualización (2010): Siglo de Oro y Romances. No incluido en esta promoción

Con CREALEATOR generará miles y miles de variadas e impactantes poesías que serán la envidia de sus compañeros y amigos de La Comunidad.

Vea un ejemplo. Si usted introduce el conocido y aburrido verso : “Puedo escribir los versos más tristes esta noche” y selecciona la opción 7.3 (Actual: latino) CREALEATOR le generará de forma inmediata el siguiente poema lleno de vigor y carácter:

¡Esta noche puedo

Ver lo triste que sos

Al escribir más!

U otro similar ya que su generador aleatorio es prácticamente inagotable.

¡No deje pasar esta ocasión y adquiera ahora mismo CREALEATOR y CREALEATOR(plus)! Unidades limitadas en stock.

Para información de precios y modos de adquisición, deje un comentario en esta entrada. Nuestros técnicos comerciales se pondrán inmediatamente en contacto con usted. No deje de leer los testimonios de otros autores que tenían el mismo problema que usted y ahora son creativos felices.

CREALEATOR y CREALEATORplus son marcas registradas de “Producciones MGB” y “El Profesor Guinea”







2.- PEDANTONE Y …¡asómbrelos con su cultura!



¿Problemas de calidad en las respuestas en tiempo real? ¿Lagunas culturales? ¿Formación deficiente?...

Producciones MGB y La Tienda del Profesor Guinea tienen la solución: PEDANTONE, un revolucionario sistema de decir siempre lo correcto.

¿Sería capaz de decir ahora los puertos principales del Japón? ¿una definición exacta para la palabra hemerografía? ¿reproducir una cita oportuna de Kierkegaard? ¿Cuántas veces no se ha quedado sin saber que decir por desconocimiento o miedo a meter la pata?

En casa es fácil, basta con tirar del google y de la wikipedia, pero… ¿qué sucede en la vida social, en el trabajo, en el bar con los amigos, en el ascensor con el vecino? Hasta ahora era inevitable que las personas que nos rodean no dejaran de percibir que no somos tan eruditos como presumimos en el blog, el correo y el chat....

¡PEDANTONE (del profesor Guinea) es la solución! Un revolucionario audífono —que pasa prácticamente inadvertido— basado en la más avanzada tecnología le mantendrá permanentemente conectado a sus fuentes de información favoritas. Usted podrá salir airoso de cualquier situación. Triunfe en la vida social y deje a todos maravillados por su seguridad y el nivel de sus conocimientos.

Y para los más osados… PEDANTOFONE.

PEDANTOFONE incorpora además un sistema de fonación. Basado en un avanzado silabeador y transcriptor fonético similar al que emplean los ordenadores y sistemas de respuesta automática para leer textos, usted sólo tendrá que mover los labios simulando que habla y PEDANTOFONE hará el resto.

Pida una demostración gratuita.

PEDANTONE Y PEDANTOFONE son marcas registradas de Producciones MGB y La Tienda del Prof. Guinea.





3.- FUNDAS PARA AUTOMOVIL (del Profesor Guinea)


¿Aburrido de su utilitario? ¿Le gustaría cambiar de coche pero la crisis económica no se lo permite?

Utilice las lujosas FUNDAS PARA AUTOMÓVIL del Profesor Guinea. Más de cien modelos diferentes.



Una vez más la solución viene de la mano de Producciones MGB y La Tienda del Profesor Guinea…Las FUNDAS PARA AUTOMÓVIL (del Profesor Guinea) están hechas de una resina especialmente resistente montada sobre una estructura ligera de aluminio que se adapta de forma universal a cualquier modelo de automóvil que usted pueda poseer por pobretón que sea.

Las FUNDAS PARA AUTOMÓVIL (del Profesor Guinea) simulan de forma exacta los modelos más exclusivos y lujosos del mercado de las mejores marcas de automoción. Marcas cotizadas como Audi, Mercedes, BMW, Ferrari, Jaguar o Rolls Royce son sólo un ejemplo de las muchas entre las que puede elegir.

Se instalan con toda facilidad, en el propio garaje de su casa, sin necesidad de talleres, mano de obra especializada o herramientas caras. Se pueden almacenar de forma vertical comprando nuestro práctico SOPORTE (*) DE FUNDAS PARA AUTOMÓVIL (del profesor Guinea) con lo cual puede cambiar de modelo varias veces al mes o según la ocasión del acto al que acuda: bodas, fiestas, partidas de golf, monterías…

Adquiera nuestro pack de cuatro fundas LUXURY o el mucho más completo de seis EXCLUSIVE

…Y mire con superioridad desde la ventanilla de su automóvil a todo ese mundo de perdedores parados en los semáforos que le contemplan con envidia… ¡Usted es un afortunado poseedor de las increíbles FUNDAS PARA AUTOMÓVIL (del profesor Guinea)!

(*) No incluido en el precio de los packs






Ultimas Noticias : Espionaje industrial

El País AG. (El Paisaje)


Varias páginas de internet han publicado los planos secretos de las FUNDAS PARA AUTOMOVIL (del Profesor Guinea) provocando un gran escándalo y alarma en el mundo empresarial.


Hemos intentado ponernos en contacto con el Profesor Guinea sin éxito hasta el momento.
"Tomaremos las medidas oportunas" manifiesta un alto representante de la novedosa e innovadora cadena "La Tienda del Profesor Guinea"
Las FUNDAS PARA AUTOMOVIL (del Profesor Guinea) es uno de sus inventos más recientes en su nueva línea orientada al consumo y que está teniendo un éxito arrollador al explotar a fondo tanto temas estructurales (la vanidad y presunción del género humano) como coyunturales (la grave y prolongada crisis económica que padecemos). Y, no cabe duda, ¡a que están muy bien de precio!.

Para el País aje

Petra Smith

Nota de la redacción

Le recordamos que tiene a su disposición otros artículos e interesantes entrevistas en exclusiva de nuestra afamada reportera especializada en el Profesor Guinea:






domingo, 1 de mayo de 2011

El gesto


Podrás envejecer,
Llenarte de arrugas,
Morirte,
Ser pasto de hormigas
La monda calavera,
Pero serás hermosa
Para siempre
Por aquel gesto que hiciste
Un día
—Casi una mueca—
Cuando escuchabas, las dos en pijama,
Las confidencias de amor
De aquella compañera
¿Cómo se llamaba?
Ah, sí ¡Francesca!
Nadie lo vio.
Duró sólo un segundo
Pero embalsamó

—Como si fuese una frase mágica—
De gracia y de dulzura
Tu rostro para siempre.