miércoles, 20 de abril de 2011

Leda


Atascado de respuestas
Atacado por preguntas
Colmado de certezas
En los pesados pesebres
De los estables establos
En los fúnebres túneles
Sin oropeles vacuos
En los retablos macabros
Llenos de paisajes,
Pasillos macizos
Sin túnel ni orilla
Donde mancillo sus tonos cobrizos
Mientras, se encabritan
Los crueles corceles encarcelados
Por braguetas de terciopelo.
En tus tic tacs rimados,
En mis ojos cerrados,
En el rimmel romo y negro
Que se escurre a goterones
Con cada lágrima
Con cada risa
Con cada golpe de tos.
—Yo me lo guiso,
Yo me lo como,
Sin prisa—
Estamos los dos
En la puerta del cisne
(Quedo con Leda)
Froto mi largo cuello
Contra ella
Que me despluma
Con manos de ola
Llenas de espuma.
Pasiones calladas,
Caníbales, vestibulares,
En umbrales sombríos
Suyos y míos
Su cuerpo —vocacionalmente desnudo—
Que no admite vestido
Sino el del destino
Se rocía de rosa
(O de otra cosa)
Húmedo el vello,
Los pliegues, las ingles,
Sus valles en sombra.
Primoroso el sexo
Perfumado de humores;
Tan bello que asombra

A los doctores.