lunes, 21 de marzo de 2011

¡Qué no venga la primavera!


De pequeño me gustaba ir a casa de mis tíos
Y jugar con mis primas
Que me mangoneaban por ser el más pequeño.
Siempre me quería quedar a dormir;
Como eran tantos de familia a mí me acoplaban
Con mi prima Vera
Que sólo era un par de años mayor que yo.
Me gustaba meterme en su cama que olía
-¡Tan bien!-  a los pomelos que ponía mi tía
entre las sábanas al guardarlas
Y jugar a hacernos cosquillas.
Yo sentía algo muy raro, muy especial,
Pero no sabía lo que me pasaba...
¡quería mucho a mi primita Vera!
Y siempre tenía ganas de verla.
Pero no quería que viniera a casa,
Porque dormía con una de mis hermanas,
Y no me hacía caso.
Por eso, ahora, de mayor, no me gusta
Cuando viene la primavera.
Prefiero ir yo a por ella