domingo, 2 de enero de 2011

Las preguntas del Profesor Guinea: Licurgo y los dos canes



¿Qué quiso demostrar Licurgo?

Cuentan que Licurgo llevó a la plaza dos perros adultos aunque nacidos en la misma camada y una liebre.
Soltó al primer perro que jugueteó con la liebre para sorpresa de todos. Soltó al segundo perro que se abalanzó sobre ella y pronto la despedazó.
He encontrado varias versiones de esta anécdota atribuida a Licurgo. Unas al Licurgo estadista espartano y otras al Licurgo orador ateniense.

Plutarco, que no hace mención a ella, en su obra "Vidas Paralelas” ya nos advierte :
“I.-Nada absolutamente puede decirse que no esté sujeto a dudas acerca del legislador Licurgo, de cuyo linaje, peregrinación y muerte, y sobre todo de cuyas leyes y gobiernos, en cuanto a su establecimiento, se hacen relaciones muy diversas, siendo el tiempo en que vivió aquello en que menos se conviene”.
Aunque hay numerosas referencias a él de escritores y poetas, incluso del ilustre viajero e historiador Herodoto, hoy en día la crítica histórica moderna incluso duda de su existencia real y lo tiene por una fábula.
En cualquier caso para la anécdota que nos ocupa el fin pretendido es el mismo. La diferencia de comportamiento entre los dos perros se debe a algo que yo creo que se consideró fundamental en el buen gobierno espartano: LA EDUCACIÓN.
Y termino, otra vez con Plutarco:
“XXXI.- Mas no entró en las miras de Licurgo dejar una ciudad que imperase a otras muchas, sino que, creído de que como en la vida de los hombres, así también en la de las ciudades, la felicidad no podía provenir sino de la virtud y de la concordia entre sí, con relación a esto la ordenó y conformó para que sus ciudadanos por muy largo tiempo se conservasen libres, independientes y moderados. Y este mismo tipo de gobierno se propusieron Platón, Diógenes y Zenón, y todos cuantos son alabados por haber querido hablar de estas cosas…”
…entre los cuales, con su permiso, me incluyo. 



Nota al pie:
Y ya de paso no puedo dejar de reflexionar en que con la DUARQUÍA: dos reyes sin demasiado poder que resolvían las cuestiones operativas militares y religiosas; con los ÉFOROS: cinco inspectores de elección anual popular que vigilaban que nadie se pasase; la GERUSÍA veintiocho ancianos venerables o senado que se pensaban las cosas sosegadamente y la APELLA o asamblea del pueblo que se reunía todos los meses el día de luna llena para opinar y sancionar las decisiones, los espartanos tenían un saludable régimen comunista igualitario para hombres y mujeres y andaban todo el rato en pelota picada haciéndoselo con quien querían, la tierra repartida por lotes iguales, el dinero prácticamente abolido e imposible de acumular (era hierro sin valor y muy pesado y voluminoso en vez de oro) y comida comunitaria. No había adulterio porque las personas no se pertenecían y se apreciaba e incentivaba la guasa, el ejercicio y la salud.
Veamos…. 2 Reyes + 5 Éforos + 28 Gerusos… Total = 35 políticos y un pueblo asambleario que daba su opinión y era informado de forma directa. Y ahora comparen con la purría de mangantes que sufrimos nosotros. Pero lo mejor, lo mejor de lo mejor… Eran concisos (lacónicos). Algo impensable para estos papagayos de políticos actuales;